Historia Institucional

SUS ORÍGENES:

Cáritas, nace en Chiclayo en 1959, como una instancia descentralizada de la oficina nacional de Cáritas del Perú. Sus principales actividades durante esta etapa naciente estuvieron dirigidas a apoyar a las familias en situación de pobreza y extrema pobreza, mediante programas y proyectos de asistencia alimentaria, siendo el Obispo de ese entonces, Monseñor Daniel Figueroa Villón y continuando luego con la gestión, el segundo Obispo de la Diócesis de Chiclayo, Monseñor Ignacio María de Orbegozo y Goicochea. Desde entonces, los programas y proyectos se canalizaron a través de las parroquias de la jurisdicción diocesana. 

 

 

PERMANENCIA Y CONTINUIDAD: 

El 15 de abril de 1999, con el impulso y decisión del Obispo de aquel entonces, Monseñor Jesús Moliné Labarta, Cáritas Chiclayo se constituye formalmente en una Asociación Civil Religiosa sin fines de lucro, dependiente del Obispado de Chiclayo y al servicio de la acción pastoral orgánica de la Iglesia Católica, con la finalidad de fomentar mediante los programas y proyectos, el desarrollo integral, la promoción humana y social, que permitan un auténtico crecimiento de los hombres y mujeres como auténticos hijos de Dios.

 

El compromiso de acción en esta segunda etapa, comprende el Departamento de Lambayeque y la Provincia de Santa Cruz, jurisdicción actual de la Diócesis. 

Esto no hubiera sido posible sin el apoyo desinteresado de las instituciones locales, regionales, nacionales e internacionales, a quiénes invitamos a seguir siendo partícipes de esta gran acción solidaria. 

 

 


Monseñor Robert Prevost Martínez, es el actual Obispo de la Diócesis de Chiclayo y Presidente del Directorio de Cáritas, el cual -junto con la familia de Cáritas Chiclayo- viene desarrollando una loable labor por las familias más vulnerables de la región.

 

Hacemos un llamado a las personas, a las empresas públicas, privadas y a las instituciones de toda índole, que también busquen irradiar la caridad en aquellos hermanos abatidos por la soledad y  la desesperanza. No seamos indiferentes. 

 

¡Ayúdanos a ayudar!